martes, 22 de septiembre de 2009

EL PRINCIPIO DE UNA BONITA HISTORIA.

Imaginaos que teneis 15 hijos.
Se van 5 de ellos que quieren experimentar por sí mismos cómo es la vida.
Como madres los despedís con una sonrisa en los labios y un pellizco en el corazón, pero retenerlos es inútil además de egoista; no podeis negarles que vivan su vida y experimenten el amor, la amistad, el compañerismo y un sinfín de emociones positivas por evitarles peligros y emociones negativas que, según se miren, también pueden enriquecerles su personalidad.
Los dejais ir, diciendoles que vuelvan pronto,- No te preocupes madre, conocemos el camino de vuelta- y se van...
Pasa el tiempo y veis que unos tienen problemas, otros se han perdido y por mucho que lo deseen no pueden regresar y piden ayuda desesperadamente, otros están heridos...¿Qué hacer? Como madres, no podemos decidir hacia dónde ir, a cuál de los cinco socorrer...
- Por favor, hijos!- les decimos a otros de nuestros hijos,- Id a por vuestros hermanos, tienen problemas y yo no puedo socorrerlos a todos a la vez, id y traerlos a casa-.
Unos vuelven con sus hermanos en brazos. Los curamos, los consolamos, enjugamos sus lágrimas y hacemos que olviden sus malos ratos: los llenamos de amor...pero después de la alegría nos vuelve a la cara la expresión de tristeza: -Qué te pasa madre?- nos dice el recien recibido hijo,- uno de los hermanos que salió en tu búsqueda no ha vuelto, está perdido, -no te preocupes madre, yo iré a por él.-
Y por AMOR volvemos una y otra vez a rescatarnos los unos a los otros mientras que Dios padre/madre nos espera con el fín de curar nuestras heridas y reconfortarnos tras un viaje que elegimos nosotros.
¿Entendeis ahora por qué Dios no puede evitar todo lo que pasa en el mundo? Es una buena madre, nos deja elegir nuestro camino aunque ello le reporte sufrimientos.
Así lo entiendo yo.

2 comentarios:

  1. una visión muy hermosa sofi, quizás si en el rescate no interfirieran los celos, la envidia, el rencor, la avaricia, el afan de protagonismo, la desconfianza, el egoísmo y demás malas artes, y confiasemos en la mano amiga que nos ayuda o nos enseña a ver la vida de otra manera, nos iría mucho mejor, las plegarias a nuestra MADRE serían menos al igual que las crisis de fe. Sigue escribiendo...precioso, un bso

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  2. Esas son las heridas, heridas del alma, los que nos "susurran" al oído confundiendonos en esa serie de sentimientos negativos, los amos del "Divide y Vencerás" (título de próxima publicación). Los hermanos que nos rescatan son aquéllos que se cruzan en nuestra vida como amigos, familiares, enemigos...que nos enseñan los verdaderos valores de las personas...es una ida de pinza complicada, pero a mi me encaja! soy piscis...siempre iré corriendo detrás de un tauro, nunca me cansaré, porque se que al final de la carrera siempre encontraré a un amigo. ;)(te acuerdas?!)

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